miércoles, 3 de enero de 2007

El Señor de la Absenta


Recuerdo mi primera vez… fue igual que muchos de vosotros, en el autobús camino de la playa de la victoria como cada año, antes de que el chofer parase para desayunar (hasta aquí sin leer el título ni ver el dibujito promete eh?), el amigo Alberto sacó un vaso de plástico y una botella llena de un licor de un indescifrable color (bueno aunque en realidad con el paso de los años ya nos hemos convertido en expertos y sabemos que existen diferentes tipos, colores, grados, etc).

..y llegó el momento, el momento en el que el citado líquido ardiente comienza a descender por la garganta eliminando todos los microbios, bacterias, y seres que encuentra a su paso hasta llegar al estómago donde se comienza una nueva fase de destrucción que provoca un malestar generalizado que se prolonga durante los 40 minutos siguientes, así mismo vuelve a tu paladar una y otra vez como si se tratase de una morcilla o un chorizo de matanza el sabor indescifrable del líquido elemento.

Pero… a pesar de todo, quién no está deseando que llegué el con su botella? Que ha conseguido a saber cómo y dónde, porque esa es otra característica, no encuentras una botella de absenta (al menos como las que él trae) en el mercadona, eso es otro de los encantos, las botellas están más escondidas que el santo grial. Eso sí, el vendedor tiene que flipar con Alberto, cada vez que aparece por allí (dondequieraquesea).

Es mi pequeño homenaje a uno de los tios a los que más quiero de los que están ligados a la peña fredychico aunque sin pertenecer de lleno en ella.
Pd: Aun espero la botella de mi despedida firmada.